Comunicado: Brasil arde, nosotras también

Gran Canaria, 10.000 hectáreas quemadas, 12 días. Siberia, 13 millones de hectáreas quemadas, más de un mes y siguen activos. Amazonia, 500.000 hectáreas quemadas, siguen activos. Estos son los datos de nuestro verano de 2019 y en aumento: el capitalismo salvaje nos hace arder.

Mañana las principales ciudades de Brasil saldrán a las calles advirtiendonos de que «A Amazônia pede socorro» y, que no solo salen por ellas, salen por todas nosotras, por el mundo. Las políticas irresponsables y especulativas del gobierno de Jair Bolsonaro han supuesto un refuerzo de prácticas de deforestación, racismo y silenciación de un sistema de crecimiento continuo, en donde la vida no tiene cabida. Frente a su ofensiva de desinformación, sabemos que este año se han producido más de 71.490 incendios en la Amazonia.

El abandono de la política de preservación, la reducción de fondos y la incentivación empresarial a la destrucción medio ambiental han llevado a un pérdida del 81% de masa forestal de la Amazonia. Las elites ven una oportunidad, nosotras una guerra. Si arde la Amazonia, arde el mayor pulmón del planeta y el espacio de vida de múltiples comunidades indígenas campesinas. Si arde la Amazonia, se intensifican las lógica de expropiación, explotación y extractivismo sobre el sur global a costa de sus condiciones de vida. Si arde la Amazonia, se materializan las consecuencias depredadoras de una maquinaria política negacionista y reduccionista a retos globales. Así, es imperante construir redes que disputen e impugnen sus formas, sus discursos y sus políticas. Que haga visible lazos de solidaridad y de lucha internacionalista, que refuerce las luchas en defensa de la tierra. Necesitamos no quedarnos calladas.

Hoy, nosotras, salimos en solidaridad con Brasil. Porque sus beneficios, nos condenan; porque su destrucción, nos afecta a todas; y porque ante retos globales, necesitamos respuestas internacionales. Hoy Brasil arde, nosotras también.